Archive for the ‘Stieg Larsson’ Category

La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson

17/01/2010

Se acabo Millennium. Por fin. No me voy a extender, me he aburrido mucho, muchísimo. Este tercer volumen de Millennium no me ha enganchado en absoluto. Le he dado cancha en sus 800 páginas, pero nada. El primero de la saga no me entusiasmo, le encontré bastantes fallos y descubrí lo de Harriet a las pocas páginas. El segundo volumen me gusto, pasando por alto las heroicidades de Lisbeth (incuso saliendo de la tumba cual zombie) me gusto mucho más que el primero y tenía bastante ritmo. El tercero es aburrido, sin más.

Los personajes siguen siendo tan llanos como en las entregas anteriores, las intrigas son tan rizadas que me han agotado, tanto espía me ha cansado, aprovecho para decir que no me gustan en absoluto las novelas de espías, y que seguramente, eso ha sido un gran handicap al leer esta novela.

En general, las tres entregas están bien. Pero están bien, para mi gusto, si no exiges demasiado como lector, y no hablo de leer a Proust o  Faulkner, hablo de percepción, sentimiento, placer, picardía, fluidez…Yo no he sentido nada de eso en las tres entregas, solo he sentido como pasaba el tiempo. El problema, en mí, a sido que me daba absolutamente igual leer la tercera entrega, que mirar por la ventana. Mi mujer me regalo la primera entrega, la segunda entrega me la regalo un compañero de trabajo, y esta tercera entrega me la ha regalado mi padre, junto a un -léetela rápido y me la pasas-. Aún suerte que no me he dejado dinero en ellas. Se podría decir que la he leído  casi por puro tramite, para no andar el resto del año con la novela en el montón de pendientes y mi padre recitando un –¿la has leído ya?-

La trilogía ha cumplido con una buena misión; ha hecho leer a un montón de gente que normalmente no lo hace, o que no lo ha hace nunca, y eso ya es una  buena noticia, todo un logro.

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La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina de Stieg Larsson

07/09/2009

Me he reconciliado con Larsson. No es que estuviera enfadado, solo estaba un poco molesto con él por el primer volumen.  Con este segundo volumen de Millennium, Larsson ha ganado unos cuantos puntos. A estas alturas, todo el mundo, o casi todo el mundo conoce esta trilogía, y la blogosfera esta llena y repleta de  reseñas de estos libros, en fin, que aquí va una más.

Empecé a leerla con cierto escepticismo, el primer volumen no había sido nada del otro mundo y temí encontrarme más de lo mismo en esta segunda parte. Leídas las 100 primeras páginas iba a tirar el libro por la ventana, que si Lisbeth se pone tetas, que si Lisbeth tiene un amante de 16 años…en fin no empezamos nada bien, además empecé a descubrir un montón de estereotipos en la novela. Pasadas estas paginas, la novela parece encarrilarse y nada de eso se repite, Lisbeth, aún con sus contradicciones como personaje, mejora bastante respecto a la del principio e incluso a la de la primera novela, y la verdad es que todo empieza a rodar y ya no puedes para de leer.

En este segundo volumen, los protagonistas (Blomqvist y Salander) son los mismos, aunque esta vez el peso de la historia recaiga más en Salander. La conoceremos más en profundidad, mucho más. La trama nos llevara desde el tráfico de chicas en  Rusia para convertirlas en prostitutas en Suecia,(trafficking), el trafico de drogas, espías de la antigua Union Sobietica, puteros. En este segundo volumen también aparecerán a escena diferentes policías suecos, capitaneados por Bublanski, alias el agente Burbuja. Tendremos tiros, persecuciones, secuestros, muertos…Y todo eso conectado con la trama del primer volumen.

Me ha gustado y lo he pasado genial leyéndola, es lo que buscaba y lo que he encontrado. Indudablemente tiene errores, seguro, pero a mi me da igual, lo he pasado fantásticamente con este segundo volumen. Se ha empeñado mucha gente en mirar a Larsson con lupa, allá ellos. A mi me parece genial poder leerme 700 y pico de paginas de novela negra casi del tirón y disfrutar con ello, me encanta. Os remito a un par de escritos, el primero de Vargas llosa, que dice haber leído a Larsson, con la felicidad y la excitación febril con que de niño y adolescente leí la serie de Dumas sobre los mosqueteros o las novelas de Dickens y de Victor Hugo, podéis verlo aquí. Y el segundo de J.Ernesto Ayala-Dip que sentencia: el género policíaco tiene sus aguafiestas y se dividen en tres clases. Los que no leen a Larsson porque lo comparan con Montaigne; los que no lo leen porque está de moda; y los que no lo hacen por las dos razones juntas. Ellos se lo pierden.

Pues eso.

Los Hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson

08/08/2009

Bueno, debía ser de los pocos que quedaban por leer alguno de los títulos de la saga de Millennium de Stieg Larsson. Ahora soy uno de los muchos, miles, que por lo menos se ha leído la primera parte, Los hombres que no amaban a las mujeres. De nuevo me encuentro una novela que me deja un poco frío, me lo temía. Hace un año, mas o menos, supe de la novela por el mailing de la librería Negra y Criminal, y era una novedad mas que nos recomendaban desde la librería. Después a los pocos meses, el bombazo, las ventas millonarias y la película…

Confieso que procese una rabia tremenda al libro (y a toda la saga.) desde entonces. Estaba arto de ver Larssons en todas las playas, piscinas, metros, bancos, parques, trenes y lugares donde a la gente se le ocurriera poder sacar un libro. Y decidí no leerlo hasta que saliera en bolsillo. Y entonces mi mujer se alió con la querida ley de Murphi y me regalo el primero de la saga con su mejor sonrisa, toma ya!

Por si alguien aún no sabe de qué trata la novela ahí va:

Harriet Vanger desapareció hace 36 años durante un carnaval de verano en la isla sueca Hedeby, propiedad prácticamente exclusiva de la poderosa familia Vanger. A pesar del despliegue policial, no se encontró rastro de la muchacha de 16 años. ¿Se escapó? ¿Fue secuestrada? ¿Asesinada? Nadie lo sabe: el caso está cerrado, los detalles olvidados.

Pero hay quien sigue recordando a Harriet, su tío Henrik Vanger, un empresario retirado, ya en el final de su vida y que vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir.

En las paredes de su estudio cuelgan 43 flores secas y enmarcadas. Las primeras 7 fueron regalos de su sobrina. Las otras llegaron puntualmente para su cumpleaños, de forma anónima, desde que Harriet desapareció.

Vanger contrata a Mikael Blomkvist, periodista de investigación y alma de la revista Millennium, una publicación dedicada a sacar a la luz los trapos sucios del mundo de la política y las finanzas. Mikael no está pasando un buen momento: está vigilado y encausado por una querella por difamación y calumnia. Detrás de la querella está un gran grupo industrial que amenaza con derrumbar su carrera y destruir su reputación. Así que acepta el extraño encargo de Vanger de retomar la investigación de la desaparición de su sobrina e intentar tirar de algún cabo suelto.

Un trabajo complicado para el que recibe el regalo inesperado de la ayuda de Lisbeth Salander, una investigadora privada nada usual, incontrolable, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y con extraordinarias e insólitas cualidades como su memoria fotográfica y su destreza informática.

Huelga decir, que ojala yo pudiera escribir algo así, básicamente porque no soy capaz de llenar mas de dos hojas con alguna buena idea. Dicho esto, el libro para mi no pasa de ser ameno y entretenido. Las primeras 300 paginas me parecieron aburridas, las 200 siguientes intentando arrancar, pero sin despegar, y las 100 y pico ultimas las mas movidas, salvo las referentes a Lisbeth y sus transacciones cojoneras con sus modelitos y las del momento Millennium que tampoco me parecieron extraordinarias. En si la novela me ha parecido bastante predecible en algunos aspectos, bueno en casi todos, además no me ha gustado demasiado todo el tema técnico de Lisbeth, lo siento estoy acostumbrado a detectives, pistolas, y la Old School de lo negro, la tecno-investigacion, no me atrae nada. Lisbeth y Mikael, sobre todo ella, son personajes bastante trillados, retratados casi como un cliché, cada uno en su forma y sus movimientos y acciones no sorprenden demasiado, hacen lo que uno espera que han de hacer. Y no hablo de cosas mas concretas para no desvelar nada. Por el contrario es una novela que te lleva, y que se lee sin dificultad, que te conduce.

En fin, que soy de esa minoría que no se ha vuelto loco por Larsson, que le vamos ha hacer. Una cosa que me ha sorprendido; yo creía que los tres libros eran una historia, o sea una historia partida en tres libros, pues no, en el primer tomo se empieza y se soluciona el misterio, eso me pasa por no leer ni la contraportada…

Me da a mi, que por azares de la de vida, el segundo tomo me va a dar de lleno en los morros, sin quererlo ni beberlo…