Archive for the ‘Lawrence Block’ Category

American Noir, VVAA

17/11/2014

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Tenía muchas ganas de leer por fin, aunque parezca increíble, relatos de la mayoría de los autores de esta antología. Y digo que parece increíble porque en este país se publica mucho y bastante mal, y se descuida mucho a los clásicos. Y no solo a los clásicos de género, si no a los clásicos en general.

El ejemplo es esta antología, de los autores que salen en ella, la gran mayoría tiene inéditos sus relatos en nuestro país. A un pilar del género negro como es Jim Thompson, solo se le conocen dos relatos traducidos al castellano, y de eso hace más de quince años, en las revistas de Alfred Hitchcock, de James M. Cain he localizado un relato traducido en otra antología de tema didáctico de la editorial Vicens Vives, solo uno, de Mike Spillane ninguno, así como de David Goodis, James Ellroy, Lawrence Block, Lehane o Elmore Leonard, nada, y si corre alguno debe ser una traducción amateur o de alguna revista online.

Y no alcanzo a entenderlo. Todos y cada uno de ellos son autores de gran calidad, y todos –salvo Oates– son considerados clásicos del género negro y del Pulp, se han traducido la mayoría de sus novelas a nuestro país –con mayor o menor suerte- y la mayoría del público los conoce. ¿Entonces por que no se han traducido sus relatos? Nadie lo sabe. Es especialmente cruel en el caso de nombres como Thompson, Goodis, M.Cain o Spillane que han sido traducidos y editados varias veces y en diferentes épocas y siempre se han dejado de lado sus relatos, aquellos relatos con los que empezaron y donde se forjaron como escritores. Y si alguien pone en duda la calidad de aquellos primeros escritos, solo tiene que leer los relatos que hay en esta antología y se le quitaran las manías tan rápido como una bala alcanza el pecho del insensato que se interponga en su camino.

Pero hablemos un poco de estos relatos.

Navona ha cogido la antología The Best American Noir of the Century que se publicó en 2010 en USA, de la mano de James Ellroy y Otto Penzel como antólogos, y la ha publicado en España, un poco recortada eso sí. Básicamente la ha partido por la mitad. No me parece mal del todo, teniendo en cuenta que la edición original son más de seiscientas páginas, y ya sabemos que pasa en España con los relatos, me remito al principio de esta entrada. Así que como toma de contacto para los lectores, y para los editores, esta edición un poco de prueba no está nada mal. Además, tenemos la palabra de la editorial que si se vende bien esta primera parte, editarán el resto de la antología en un segundo volumen. BIEN.

Las buenas antologías destacan por su uniformidad de calidad, algo muy difícil de conseguir en la mayoría de los casos, dar con un conjunto de relatos sobresalientes –cuando se trata de varios autores- es casi una utopía. Cuando uno ve el nombre de los dos antólogos de esta selección, cualquier duda queda despejada, son dos pesos pesados del género, los dos tipos con el mejor criterio sobre género negro que corren por el mundo editorial.

Los amantes del Hardboiled disfrutaran de esta antología una barbaridad, que es lo que he disfrutado yo, con tanto autor Pulp, tanto relato visceral, tanto cliché en tan pocas páginas. Pero si os gusta lo negro más frío y pausado, más psicológico, más cruel, también disfrutaréis mucho, pues hay un buen puñado de relatos de ese estilo.

Desde Pastorale, de James M. Cain que es un relato pulp de manual; rápido, contundente, sin florituras, directo al grano, donde una mujer y su amante deciden matar al marido de ésta para poder vivir su amor juntos y cobrar el dinero del seguro de vida del marido. Un tema tratado millones de veces y visto de mil maneras diferentes, pero esta vez con el sello de M.Cain. Pasando por el relato de Spillane, uno de mis favoritos, también absolutamente Pulp, donde el amor vuelve a ser el hilo conductor, donde la venganza tiene una presencia brutal, con un Spillane que hace gala de una inteligencia asombrosa al urdir en pocas páginas una jugarreta brillante, sencilla y pulpera, pero brillante. O el brutal relato de David Goodis, sin duda el más oscuro y cruel de la antología, el más doloroso y que me dejo absolutamente KO. Un relato con un desarrollo lento y meticuloso, detallista, un relato casi susurrado al oído. Durísimo, feroz.

O el de Thompson, por fin, si hay un ejemplo de relato de revista Pulp, aún más que el de M.Cain, es éste, otro relato con el amor de trasfondo, con el adulterio como trama, rapidísimo, contundente y de esos que te desvelan toda su magia justo en la última frase del último párrafo del relato. Los relatos de Patricia Highsmith, y de Joyce Carol Oates se engloban en ese tipo de relatos con desarrollos más largos, donde se presta más importancia a los personajes y sus psicologías que a la acción, que queda relegada casi al final de todo, relatos de final contundente. Los de Ellroy, Block, Lehane y Leonard están a medio camino entre el hardboiled y los relatos más psicológicos. El de Lawrence Block por ejemplo es un relato retorcido, vengativo, con un desarrollo tranquilo, pero que al final se torna brutal y tiene esa dosis pulpera que nos gusta tanto. O el de Lehane, una historia de amistad que se enturbia y se torna oscura por culpa del amor, una vez más.

Os habréis dado cuenta de que prácticamente todos los relatos tiene que ver con el amor, de hecho solo hay uno que no tiene como hilo conductor el amor, todos están relacionados con él de una u otra manera; con el amor entre amigos, con el amor de una mujer, de un hombre, con el desamor, con los celos, con la envidia. Eso nos demuestra que en el fondo, somos seres muy primarios, y que la violencia es en sí primaria, humana, visceral, el amor es el gran recurso del género, de los géneros, es el gran tema universal.

Para mí, la prueba de que esta antología funciona perfectamente es el hecho de que, si lees los relatos sin saber cual pertenece a cada autor, son perfectamente identificables. Todos son la muestra exacta de quien los ha escrito, todos tienen la esencia de su autor, Goodis es exactamente Goodis, es inequívoco, Lehane es puro Lehane, y así todo y cada uno de ellos. Creo que eso es lo que se buscaba desde el principio, y se ha conseguido con creces.

Ojalá esta antología sirva para empezar a abrir un poco el mercado y que más editoriales se animen a traducir relatos de autores clásicos del género negro, ojalá más gente valiente.

American Noir
VVAA
Ed. Navona Negra.
331 páginas

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Caminando entre tumbas, de Lawrence Block

29/09/2014

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Pues hasta aquí. Ha llegado el temido día en que las traducciones de Lawrence Block se han terminado. Esta es la última que me quedaba por leer, y por desgracia no parece que vaya a haber más, al menos a medio plazo.

He hablado estas últimas semanas de las dos anteriores novelas a ésta, Cuando el antro sagrado cierra y Un baile en el matadero, y de cómo el personaje de Matt Scudder ha evolucionado sorprendentemente; cómo ha madurado –en parte al haber dejado el alcohol- cómo ha crecido, cómo ha mejorado, cómo su vida sentimental se ha asentado. Scudder ya no es el mismo que en las primeras novelas, conserva su instinto, que ha ido a más, pero se ha hecho más fuerte, más frío, más calculador. Incluso ha dado un paso más en eso de tomarse la justicia por su mano.

Todo eso es bueno, y así os lo hacía saber en las anteriores reseñas de la serie. Al menos creía que era bueno vaya, pero quizás estaba equivocado. En Caminando entre tumbas, de las más largas  que se han traducido (400 páginas), Scudder continua con esa frialdad que ha empezado a ser habitual en él, continua con esa actitud un poco distante, sin implicarse del todo en los casos, o al menos no tanto como lo hacía antes dejar la bebida. Y aquí está lo malo, que tengo la sensación de estar delante de una versión descafeinada de Scudder, de un autómata. Y es que creo que al personaje no le ha sentado muy bien dejar la bebida. Al principio la sobriedad y serenidad de Scudder eran una novedad, no estar todo el día en un agujero negro era algo agradable, nuevo. Pero conforme ha pasado el tiempo, Scudder se ha impregnado de una frialdad con la que no puedo empatizar, con una distancia hacia terceros que me es desconocida en él. Es como si al temer que recaiga en la bebida, Block haya recubierto a Scudder de una impermeabilización que no deja entrar nada en él, ni siquiera los sentimientos.

Eso no es algo malo para novela, al menos no es nada malo si nunca has leído a Block o si no sigues la serie en estricto orden de publicación. Es probable que si no te has fijado, ni siquiera notes estos detalles.

Pero la trama de Caminando entre tumbas tampoco me ha seducido como lo han hecho otras del pasado. Con tantas páginas me he encontrado una novela con un ritmo muy tranquilo, mucho, donde Scudder pasea mucho, callejea más que en otras novelas, va a muchas más reuniones de Alcohólicos Anónimos que nunca, demasiadas para mi gusto, reflexiona, pasea, telefonea, va de aquí para allá sin rumbo fijo. Sí es verdad, que una de sus peculiaridades es precisamente esa, callejear y reflexionar, acudir a reuniones de AA, telefonear –vive en un hotel-. Pero esta vez se me ha hecho demasiado cuesta arriba, la trama parece estar alargada por algún motivo que desconozco y a veces se ralentiza.

Un capo de la droga, a través de su hermano, contacta con Matt para que le ayude a encontrar a los tipos que han secuestrado y matado a su mujer. Los tipos han jugado con él, se han reído de él y se han quedado con su dinero. Y no le han devuelto a su mujer. Al menos no con vida… Matt se pondrá al servicio de este tipo y su hermano –otro ex alcohólico como él- para intentar dar con los tipos que secuestraron y mataron a su mujer. Pero lo que no sabe, es que tendrá que luchar contra algo más que unos simples secuestradores y asesinos, tendrá que buscar a fondo entre la basura, para encontrar un indicio de humanidad en todo este asunto.

Al margen de mi pequeña desilusión, supongo que llevaba demasiado esperando leer esta novela, Caminando entre tumbas es una buena novela negra; está escrita con solidez y Block tiene muy por la mano el mundo habitado por Scudder. Otra cosa ya es si, a mí personalmente, me parece que está un poco por debajo del resto o que le falta un poco de acción. Sea como sea, leer a Block siempre mola.

Caminando entre tumbas
Lawrence Block
RBA Serie Negra 2014
390 páginas.

Un baile en el matadero, de Lawrence Block

09/09/2014

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Por esto me gustan las series. Por esta sensación me gusta leerlas desde el principio, en orden. Por este hormigueo que se siente al ver a tu personaje crecer, verlo cambiar, evolucionar, madurar. Notar que está vivo.

De Block he hablado unas cuantas veces aquí, a Scudder ya lo conocéis, y hace poco os hable de Cuando el antro sagrado cierra. Está siendo un año muy de series. Y tengo una pequeña debilidad por Matt Scudder. Y Ojala se publiquen todos los títulos que faltan y los dos o tres que se han saltado.

Cada novela que leo de Block es mejor que la anterior, lo digo mucho, pero es que es así, es una de las cosas que me gusta de leer series largas de personajes, ver como el autor aprende, madura y perfecciona sus novelas; sus tramas, y sobre todo sus personajes. Con Block se hace patente si has leído la serie en orden, se nota como madura Scudder¸ como le afectan los años, las vivencias. En Cuando el antro sagrado cierra, ya se apreciaba un buen cambio en Matt¸ mucho más relajado, más serio, alejado del alcohol, más reflexivo si cabe. Pero no me esperaba el gran cambio que ha dado en Un baile en el matadero, es espectacular, es un Matt totalmente centrado, irónico (aún más), muy de vuelta de todo, incluso frío, ha dejado de ser paternal, y según vemos en el desenlace de la novela, muchas cosas han cambiado en su carácter y su manera de ver la vida.

Aunque por desgracia hay truco, nos hemos saltado dos novelas (Out on the Cutting Edge de 1989 y A Ticket to the Boneyard de 1990), así que este gran cambio en Scudder se ha gestado en estas dos novelas, y por desgracia nos lo hemos perdido.

Pero hablemos de Un baile en el matadero. A Matt lo contrata un tipo llamado Lyman Warriner para que descubra quién ha matado a su hermana, para descubrir si, como él sospecha, lo ha matado su cuñado, un importante hombre de negocios, arrogante, encantado de conocerse y por si fuera poco, presentador de televisión. Al parecer la pareja fue atacada por unos ladrones cuando entraban en el edificio donde está su apartamento. Los ladrones, al verse sorprendidos, la emprendieron con ellos, violando y matando a la mujer y dando una paliza de muerte al marido. La policía ha dejado al hombre libre sin cargos al no tener pruebas de nada, pero Warriner sospecha del marido de su hermana y no piensa descansar hasta saber toda la verdad.

Además de esta trama, Block introduce una segunda historia algo más cruda y oscura sobre la prostitución con chicos de la calle y los chaperos, toca ciertos temas sobre la pornografía y el cine, y reflexiona sobre los límites de la moralidad en el sexo y el dinero. Y aunque tocas temas bastante delicados y escabrosos, lo hace siempre con medida y alejado de los efectismos y las escenas gratuitas.

Como he dicho al principio en Un baile en el matadero he notado un cambio en la serie, Scudder ha dejado atrás mucho de su pasado, muchas referencias al lector han desaparecido, su carácter ha cambiado, su visión de la vida es otra. Scudder es más frío y está más alejado, aunque tiene pareja y eso lo humaniza, aunque no como antes. Mira el mundo con pesadumbre, con un punto de desesperanza, de resignación, incluso de venganza. Ciertamente es el mismo Scudder de siempre, pero algo ésta cambiando en su interior, algo ha pasado y algo va a pasar. Lo jodido es que no sabemos que ha hecho durante las dos anteriores novelas y hay muchos espacios en blanco que rellenar.

También hay un cambio en Block, su manera de escribir es más depurada, mucho más concisa y directa, los diálogos también han cambiado y tienden a ser más cínicos, más incisivos, como sus personajes. La trama es más reflexiva y (esto sí) como siempre con ese final del que tanto os hablo, esos finales marca de la casa. Aunque este final es doblemente perturbador por cómo reacciona Scudder a él, por como lo vive.

En conjunto me he encontrado ante una novela sobresaliente, un punto por encima del resto de la serie, una novela que sin llegar a sacudirte te hace crecer esa emoción interior de plenitud, de conexión, de vínculo con el autor, con el personaje.

La traducción a cargo de Elena González está realmente bien, pese algunos errores -muchos menos de los que imaginaba siendo una edición de La factoría- y transmite ese tono frío y reflexivo de Scudder.

Lawrence Block ganó en 1991 el prestigioso premio Edgar con esta novela.

Esto empieza a ser una despedida. Traducida solo nos queda por leer Un paseo entre las tumbas ¿Y luego? Luego la nada.

 

 

Una baile en el matadero
Lawrence Block
La factoría de ideas 2006
320 páginas.

 

Cuando el antro sagrado cierra, de Lawrence Block

17/07/2014

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Los finales, no me había fijado hasta ahora, pero son los finales. Toda la trama y la cadencia y los personajes y la ambientación, todo, todo me fascina. Pero son los finales los que me marean y hacen que me quede en silencio escuchando cómo mis neuronas corren de un lado a otro gritando frenéticas. Los malditos finales joder.

Creo que siempre lo he sabido, la sensación de acabar una novela de Lawrence Block siempre ha sido una sensación de plenitud, de justicia, de dar su merecido a quien lo merece. Pero ha sido después de Cuando el antro sagrado cierra –que tiene uno de los mejores finales que he leído nunca- cuando he visto claro qué es lo que me fascina de este tío, he vislumbrado cómo funcionan sus novelas, sus tramas. Y no puedo más que amarlo aún más.

Block pertenece a ese tipo de autores de los que os hablaba hace pocas semanas, autores como McIlvanney, autores que dan peso a sus personajes frente a la trama. Block es un viejo conocido de este blog, y Matt Scudder es de mis detectives favoritos; alcohólico, reflexivo, justo, leal, honrado, siempre dando una vuelta de tuerca a sus casos, inconformista, desconfiado. Scudder es un personaje redondo.

Cuando el antro sagrado cierra es la sexta novela de la serie de Matt Scudder y la quinta que se publicó en España, se saltaron la tercera, In the Midst of Death de 1976, que nunca ha sido traducida y publicada aquí. La serie de Matt Scudder –diecisiete hasta la fecha- es de las más mal maltratadas que he visto nunca. Después de publicar Cuando el antro sagrado cierraLa factoría de ideas tenía en ese momento los derechos- se saltaron dos novelas más, Out on the Cutting Edge de 1989 y A Ticket to the Boneyard de 1990 y publicaron Un baile en el matadero de 1991. Después siguieron con Caminando entre las tumbas de 1992 –actualmente inencontrable y que reeditara Serie Negra en setiembre- y se acabó, ninguna novela de esta serie ha visto nunca más la luz en España. Es triste, porque Block es de lo mejor que corre por el género, sus novelas son diferentes, dentro de lo clásico, tiene un estilo depurado y potente, las tramas son redondas, reflexivas, perfectamente hiladas. Es incomprensible que no se venda, que no se le lea, que no se le reedite.

Aunque desde Serie Negra están recuperando sus títulos, no las tengo todas conmigo. No están siguiendo el orden de publicación original y no sé si tienen los derechos de todas las novelas de la serie o solo de las que ya se publicaron en el pasado. Por no hablar de que RBA ha decidido cargarse el buque insignia de la novela negra y desmantelarlo poco a poco. Hay esperanza, pero poca.

En cuanto a Cuando el antro sagrado cierra, Block nos ofrece una trama ambientada en 1975, con un Matt siempre entre alcohol, siempre en bares, el clubs, vamos, como lo hemos visto siempre. Entre manos tiene tres casos, o mejor, se ha comprometido a hacer favores a tres amigos suyos. Los hermanos Morrisey le piden a Matt que descubra quién está tan loco como para haber entrado en su bar clandestino y haberles robado todo su dinero. Luego están sus amigos Skip y Kasabian, que quieren saber quién les ha robado sus libros de cuentas del bar que han montado juntos, libros de cuentas B por los que podrían ir a la cárcel una buena temporada. Y por último está Tommy Tillary, un excéntrico hombrecito que se pasea con una amante guapísima por todos los bares donde le dejen entrar. El problema es que alguien ha asesinado a la mujer de Tommy, y el principal sospechoso, por supuesto, es él.

Y Block teje la trama alrededor de Scudder, como es marca de la casa. Scudder es el centro del huracán y alrededor de él suceden cosas; alguien mata una mujer, alguien roba un bar clandestino, vienen sus hijos a verlo. Pero Matt está sumido en una subconsciencia alcohólica, en un estado casi permanente de embriaguez, así que el verano del 75 es casi como un sueño, pasa sin ser visto, fugaz. Recorreremos los recovecos –una vez más- de un Matt Scudder lleno de debilidades, dudas, inquietudes, y nos dejaremos seducir por su personalidad, por su persona, por él. El resto, realmente no importa.

Será al final de la trama, cuando todas las piezas encajen, cuando todo cobre sentido, cuando veamos a un Matt diferente, será cuando llegue el final cuando disfrutaremos la plenitud de la novela, de la trama. Cuando Scudder imparte justicia y todo cobra sentido.

Cuando el antro sagrado cierra
Lawrence Block
La factoria de ideas 1986
312 páginas.

 

Ocho millones de maneras de morir de Lawrence Block

04/09/2011

La cosa podría ir así:

 Querido Matt:

 Estas jodido amigo, se nota, se puede sentir en cada palabra tuya, en cada susurro, en cada silencio. Me han contado tu ultimo caso hermano, me han contado todo lo que ha sucedido, me han contado como te sientes, como estas. Y sabes que esto no puede continuar así, porque puedes morir.

 Me han contado lo de Kim, esa prostituta de lujo que vino a pedirte ayuda para dejar a su chulo, me han contado como la ayudaste; un trabajo sencillo y bien pagado, ¿demasiado bien pagado Matt? Y me han cotado como la mataron Matt, como se ensañaron con ella y como eso te ha afectado Matt, como se ha convertido en algo personal, en algo que no te deja vivir Matt. Matt Scudder estas mas allá del caso hermano, estas más allá de cualquier cosa, este caso te ha afectado tanto que, voluntariamente, te has borrado de la faz de la tierra. Has olvidado vivir, has olvidado quien eres y has olvidado todo cuanto conoces, incluso has olvidado a tus hijos Matt.

 Y podría continuar así:

 Te lo ha dicho el medico, puedes morir. Mantenerte sobrio ya no es cuestión de orgullo, ni de valor, la última vez que bebiste demasiado Matt perdiste tres días de tu vida, tres días borrados de tu memoria Matt, te encontraron en el suelo con un ataque epiléptico y en plenas convulsiones hermano, dejar de beber es cuestión de supervivencia, ¿Qué sucedió Matt? ¿El recuerdo de Kim no te deja vivir? Eres alcohólico Matt y lo sabes, basta de excusas, sabes que no puedes tomar solo una, pero si ni si quiera eres capaz de hablar en las reuniones de Alcohólicos Anónimos, te limitas ha escuchar y beber café, ha juzgar a todos cuantos están en la sala, y a largarte si el que habla es demasiado aburrido para ti. Siento ser tan duro contigo hermano, pero tu vida esta en juego, y este caso esta acabando contigo.

 Me han contado como te han visto junto a Chance, ese chulo de putas de lujo, ese negro con clase, adinerado y con aires. Matt esa clase de compañías no son las mejores, búscate un padrino como te ha sugerido Elaine, y empieza de nuevo, deja el caso de Kim, ya no puedes hacer nada por ella, por no hablar de las amenazas que te han hecho llegar si no abandonas el caso, alguien quiere acabar contigo hermano y lo va ha hacer mas rápido que el alcohol.

 Suceden cosas horribles cada día hermano, mueren putas cada día, Kim no era diferente al resto de esas mujeres. Bajó de su autobús con un sueño, pero seis meses después se acostaba con hombres por dinero, tomó el camino más fácil y más rápido para hacer dinero, tenía un cuerpo de esos que uno jamás olvida, y sabía como utilizarlo. La vida, esa gran paradoja Matt;  ahora que Kim había decidido volver a intentar vivir su sueño, alguien decidió acabar con ella  para siempre. Y desde luego no fue culpa tuya.

 Matt, hermano, amigo, ya basta de ¨me llamo Matt y paso¨ es hora de levantarse y hablar, de acabar con todo esto, de volver a llamar a los tuyos, de dejar dinero en los cepillos de la iglesia, de enfocar el mundo con ojos sobrios, de pensar limpiamente, es hora de volver a ser Matt Scudder, ese tipo honorable, sincero y honesto que conocí en aquella vieja historia que alguien me contó una vez llamada ¨Los pecados de nuestros padres¨

 

Recibe un gran abrazo de tu amigo,

Tiempo para crear, tiempo para matar de Lawrence Block

03/05/2011

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Desde que leí Los pecados de nuestros ancestros, decidí espaciarme las lecturas de Lawrence Block. Las novelas de Block en España escasean, solo hay siete novelas traducidas de la serie de Matt Scudder, y una de ellas es inencontrable. Así que las leo como quien se bebe un buen vino, como quien se toma ese whisky, que guarda para celebrar las buenas cosas, ya me entendéis, lo bueno hay que hacerlo durar. He conseguido todas las novelas de Block menos una, Un paseo entre las tumbas, es la inencontrable, aunque no pierdo la esperanza, algún día en alguna librería, en algún puesto o en algún mercado, será mía; me consta que mi amiga Alice la tiene, así que todo es posible.

Tiempo para crear, tiempo para matar, es la segunda entrega de la serie de Matt Scudder, yo sigo con mi pequeña manía de leer las series desde el principio, y es tan buena como la primera. La utilización de la primera persona, aunque muy utilizada en el género, sobre todo en los años cuarenta, cincuenta, nos hace sentir un Matt Scudder muy cercano, Block logra que podamos empatizar perfectamente con el personaje. He leído muchas novelas donde la primera persona, mas que acercarnos al personaje, nos creaba una animadversión creciente hasta acabar odiando al protagonista. Yo amo a Matt Scudder. Block construye tan fácilmente y tan perfectamente su personaje que es difícil no querer ser como el, y lo hace tan fácilmente por que Block tiene el oficio muy bien aprendido.

Matt Scudder en Tiempo para crear, tiempo para matar, esta un punto mas alcoholizado que en Los pecados de nuestros ancestros, un punto mas apático, mas melancólico, esta algo mas lúgubre; el caso que se le presenta lo obliga a actuar de manera hostil, malévola y un punto perversa Sin ser de su agrado, Matt se vera obligado a presionar a ciertas personas, casi a extorsionarlas, con el fin de hacer justicia. Esa justicia de la que Matt hace bandera, una justicia honesta, equitativa, pero, que no siempre sigue los cauces legales. Matt recibe un pequeño encargo, -guárdame este sobre, y si me pasa algo, ábrelo- eso le pide Giros, un delincuente de poca monta que se gana la vida con pequeños robos. Matt decide hacerle ese pequeño favor a Giros y guarda el sobre bajo la alfombra, más que guardar, lo olvida. Hasta que un día aparece un cuerpo flotando en el río, ¿puede ser Giros? Y en ese caso, ¿ha de abrir el sobre?

La novela es una delicia; primero por como escribe Block, el lenguaje sencillo pero eficaz, sin demasiadas florituras y con buenos diálogos, y esta vez la traducción esta mas o menos correcta; segundo por la trama, que puede parecer a simple vista sencilla, pero que va mucho mas allá, dando varios giros y tomando varios caminos, sin ser una historia complicada y llena de personajes; y tercero por nuestro Matt, en esta novela mas que nunca, con unos serios conflictos morales que desgraciadamente nos son gratuitos y que como bien aprende Matt, pueden tener consecuencias fatales.

Haceros con ella si podéis, o con cualquier novela de Lawrence Block,  RBA está reeditado todas sus novelas de la serie de Matt Scudder en orden, infinitas gracias chicos.

Tiempo para crear, tiempo para matar.

Lawrence Block

RBA Serie negra 2012

192 paginas

Los pecados de nuestros padres de Lawrence Block

10/10/2010

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Tenía muchas ganas de leer al Sr. Block. Había leído muy buenas críticas sobre sus libros y tenía mucha curiosidad. He empezado por Los pecados de nuestros ancestros, el  primero de la serie de Matt Scudder.

Matt no es un detective privado, o si mas no el no se considera como tal, Matt es un ex policía que ha veces hace trabajos para gente que le cae bien o que son conocidos de conocidos. Es un tipo con una honestidad peculiar, que deja siempre dinero en el cepillo de la iglesia, pero que no tiene demasiado reparo en untar con algunos dólares a ciertos policías de su entorno a cambio de información o algunos favores. Además tiene un sentido de la justicia que a mi particularmente me encantó, por ejemplo para resolver el asesinato de esta novela. Sin desvelar nada, solo diré que, particularmente en esta historia, la manera de hacer justicia y cerrar el caso, y de esa manera equilibrar la balanza es soberbia. Y a mi me dejo con la boca muy abierta. Tendréis que leer hasta el final, chicos.

La novela esta ambientada en los años setenta y es de corte bastante clásico, detective preguntón, solitario y algo alcoholizado. El padre de una chica que acaba de ser asesinada, le pide ayuda a Matt Scudder. El asesino ya ha sido encarcelado, al parecer era su compañero de piso, y poco después se ha suicidado en la cárcel. El padre de la chica le pide a Matt que le ayude a conocer como era su hija, con la cual dejo de tener contacto años atrás. Matt que acepta el caso con algunas reservas, ira levantando una a una las capas de unas vidas de los dos protagonistas de esta historia; ella, aparentemente prostituta en la gran ciudad huyendo de la universidad y viviendo una vida oculta a sus padres y el, su compañero de piso, un buen chico, reservado, y muy trabajador, al que encuentra la policía en la calle ensangrentado de arriba abajo y gritando, solo unos minutos después, del asesinato de su compañera de piso.

Block escribe muy bien, mucho, y es un placer leerle. Y es una pena que en España sea tan difícil encontrar sus libros. Al parecer solo RBA tiene en el mercado Ocho millones de  maneras de morir, que yo tengo ya en casa. También he podido comprar Un baile en el matadero, que edita La Factoría de ideas y que creo que aún le puedes pedir a tu librero, pero de los que quedan solo los que hay en stock, y no son muchos. El resto de títulos de Block los tendréis que comprar en su mayoría de segunda mano o en paginas como Iberlibro o parecidas. A no ser claro, que tengáis la enorme suerte de encontrar alguna librería que tenga en algún rincón, un par de libros que no se han vendido todavía.

Un autor imprescindible desde este mismo momento.

Y desde estas líneas, un recuerdo para uno de mis mejores y mas fieles lectores que ha tenido nunca este blog, que por desgracia y por culpa del cáncer,  se marchó, seguramente a un lugar mejor, el doloroso 25 de agosto de este horrible verano. Un gran beso papa, que seguro me sigues leyendo estés donde estés. Te quiero.

(Edito la entrada para anunciar que Serie Negra de RBA, esta editando de nuevo toda la serie de Matt Scudder, gracias, gracias, gracias)