Archive for the ‘Ian Rankin’ Category

El escondite, Ian Rankin

13/01/2015

9788490060582

Heymoonshaker – Premature Blues

Un nuevo Rebus, un Rebus más que se cuela y anida entre oscuridades y tinieblas. Que se sumerge y lucha contra los demonios con los puños desnudos, con fuego en los ojos, con la convicción de una ayuda leal y desinteresada. Sin esperar nada, ofreciendo todo, sin hacer más que lo que sabe, lo que le dice su buen mentor, mirando siempre, de reojo, a quien pueda estar a su vez mirando.

Esta egunda entrega de la serie de John Rebus, El escondite vuelve a darnos aquello conocido que tanto nos sedujo en Nudos y cruces, aquellos lugares y aquellas dinámicas, aquellos personajes, ambientes, circunstancias y matices que nos hacen entrar en terreno seguro, en miedos conocidos, encontrarnos con demonios viejos, con situaciones aceptadas.

Un Rebus ascendido a inspector, algo menos caricaturesco que en la anterior entrega, más reflexivo, más intuitivo, pero aún con mucho camino por delante, con mucho por aprender. Con traumas superados y algún que otro nuevo, se ha quedado solo, se siente solo, en ocasiones confundido con el sistema, con sus superiores, con la vida.

Un yonqui al que nadie echa de menos, salvo su novia, aparece muerto en una casa ocupada en un barrio marginal. El pobre chico ha muerto de sobredosis, nada extraño dadas las circunstancias, pero hay dos cosas que a Rebus no le cuadran; el cadáver estaba en posición de crucifixión en el suelo y rodeado de velas negras, por no hablar de la estrella rodeada de un circulo que hay pintada en la pared. Por si eso fuera poco, al chico muerto de la han encontrado una bolsita llena de heroína pura y lista para ser chutada, cosa extraña cuando ha muerto por chutarse heroína adulterada…

En esta segunda entrega, Rankin va dotando a Rebus de más mundo, de más iconos reconocibles. Gill Templer su pareja en Nudos y cruces ha quedado atrás, pero en esta novela hace un par de apariciones para atormentar un poco a nuestro querido Rebus que aún sigue enamorado de ella. Al haber ascendido a inspector, Rebus puede echar mano de agentes para sus investigaciones, así es como conocemos a Brian Holmes, un joven policía con ganas de agradar al inspector y que tiene un importante papel en esta novela y veremos si en las siguientes de la serie. Volvemos a ver a Tony McCall, al capitán Watson

En general El escondite sigue la estela de calidad de Nudos y cruces, es un poco más madura, más templada. Aunque a mí la resolución de la trama no ha acabado de convencerme, se apoya demasiado en algunas intuiciones o casualidades. Eso no lo note en Black and Blue, así que creo que es básicamente un tema de aprendizaje de Rankin, que con el tiempo ha sabido ir puliendo las tramas y darles la fuerza y desarrollo necesarios. De todas maneras, lo que me seduce de estas novelas, las de Rankin, las de Block, Nesbo, Kerr, en definitiva, las series con continuidad, es en gran parte el personaje central, ya lo he dicho varias veces, verlos crecer, vivir, aprender y desarrollarse como personajes es lo que me hace seguir leyéndolos. Así que, ¿Qué importa si una trama es un poco más floja de lo que nos esperábamos?

El escondite
Ian Rankin
RBA- Serie Negra 2011
283 páginas.

Nudos y cruces, de Ian Rankin

22/09/2014

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Después de la estupenda Black & Blue, prometí leerme toda la serie de Rebus. Toda y en orden. Las filias y esas cosas.

Nudos y cruces es la primera novela de la serie del detective John Rebus, ese gran personaje creado por Ian Rankin. La primera de las diecinueve que lleva ya escritas. Y es normal y merecida la gran fama que tiene Rankin por culpa de Rebus; un personaje complejo, rico, reflexivo, atormentado y muy bien dibujado.

Rebus camina en la estela de otros grandes detectives –o ex policías- como Matt Scudder o Jack Laidlaw, hombres abatidos por su pasado, por su presente, llenos de fantasmas, alcoholizados, confusos. Pero con un gran instinto para el oficio, con un sexto sentido para ver donde otros están ciegos, con su propia moral, con sus propios métodos de trabajo, de hacer justicia. Personajes que evolucionan en cada novela, que van dejando atrás miedos y atrocidades, que van siendo cada vez más humanos, más conscientes de lo que les rodea.

En esta primera novela de Rebus –y aquí hago un poco de trampa, puesto que ya he visto al Rebus de Black & Blue y sé la evolución del personaje- conocemos a un hombre de cuarenta y dos años, recién separado de su mujer, con una hija de doce años, relegado en la policía a trabajos más bien aburridos y anodinos –papeleo, archivos, puerta a puerta- pero al que al mismo tiempo se le considera un muy buen policía. Conocemos a un John Rebus lleno de miedos frente a su hija pre adolescente, un hombre promiscuo que no se pregunta porque hace lo que hace, un policía resignado. Pero sobre todo vemos a un Rebus atormentado por el pasado, que le asalta con dureza y de manera implacable.

Alguien está secuestrando y asesinando niñas en Edimbrurgo. Dos de momento y parece que va en aumento. El perfil de las niñas es prácticamente igual, sobre unos doce años, secuestradas en lugares públicos, misma complexión. A nuestro querido Rebus le asignan el caso, pero con truco, a él y a casi toda la comisaria, porque la mayoría de los agentes están destinado al caso de las niñas desaparecidas.

Como os decía antes, al comentaros que Rebus es parecido a otros detectives de su mismo perfil, vemos como la trama de la novela va en paralelo al personaje, incluso tiene más peso Rebus que la trama en sí. Es algo que Rankin continuara haciendo en todas sus novelas, puesto que Rebus es su sello de identidad y las tramas siempre giran en torno a él y su querida Edimbrugo.

En Nudos y cruces vemos como se crea y se forma John Rebus, con sus carencias y sus virtudes, que son pocas de unas y muchas de otras. Para ser una primera novela, Nudos y cruces es para mí extraordinaria, con una buena trama y unos personajes perfectamente perfilados, con un estilo directo, limpio, claro y poderoso, con un vocabulario sencillo. Sí que vemos aquí un Rebus algo más histriónico que el que llegara a ser luego, un personaje con más clichés de lo necesario, pero que, repito, se ira limpiando de ellos y se forjara una personalidad propia con un magnetismo impresionante.

Y la trama, pese a las escasas doscientas páginas es rica, trabajada. Que el desenlace se ve venir, sí, pero no dejo de pensar que está hecho de manera que nos avoquemos todos a ese final, lectores y personajes, el único final posible. Lo único que le achacaría es un final abrupto, las últimas páginas, el cierre, es demasiado seco, y Rankin nos podría haber dado unas pocas páginas más. Se queda uno un poco desangelado.

Nudos y cruces es indispensable para conocer a Rebus, sus inicios y sus futuros males, si los hay, por no hablar de que es una buena novela negra, escocesa y donde llueve mucho. Y no hay más que hablar.

 

 

 

Nudos y cruces
Ian Rankin
RBA Serie Negra 2011
235 páginas.

Black and Blue, de Ian Rankin

10/08/2013

black

Me siento cómo el último de la fila, ese niño al que todos ignoran, el que nunca se entera de nada.

Ese niño que se sienta en el patio y se come un moco tras otro mirando a su alrededor y odiando a todos por igual.

Joder, me podríais haber avisado de lo BUENO que es Rankin, ¿he? Que menos, QUE MENOS, yo os cuento cosas, cosas, ya sabéis. Un poco de feedback, un poco.

Que Rebus está jubilado ya, joder.

Black and Blue es de esas novelas que disfrutas durante todas y cada una de sus páginas, es bastante alucinante. Bueno, es alucinante que te cagas. Rankin tiene algo en su manera de escribir; en su manera de trazar la trama, en la manera en que nos dibuja a Rebus, en cómo el paisaje nos envuelve, que hace que desde el primer párrafo te veas arrastrado al interior de la novela y ya no salgas, y además  no quieras salir.

Cierras el libro. Fumas. Tomas café. Y cuando lo vuelves a abrir es cómo una succión, SSRRRUUUUUUUP. Y estas dentro. Acojonante.

A Rebus, trasladado a otra comisaría por portarse mal, le cae en las manos un caso un tanto peculiar; un tío amordazado, con una bolsa en la cabeza y atado a una silla ha salido volando por una ventana para ensartarse sobre una valla de hierro tres pisos más abajo.  Al mismo tiempo, un asesino en serie, que ya ha matado tres mujeres y al que la prensa ha apodado Johnny Biblia, por su modus operandi idéntico al de John Biblia el famoso asesino de los años sesenta que nunca fue capturado, tiene a toda la policía de Escocia en jaque, incluido a Rebus que, aunque no directamente, se implica en la investigación.

Os cuento solo una pequeña parte del argumento, a partir de esos dos sucesos Rankin construye una novela espectacular, donde las tramas se cruzan, se solapan, se acercan, se alejan, convergen, y todo sin perder ritmo, credibilidad y fuerza.

La verdad es que leer a Rankin es una pasada, parece que detenga el tiempo, cómo si pudieras leerlo siempre, de manera infinita, su manera de narrar, enérgica, clara, directa, hace que leerlo sea tan fácil y sencillo cómo respirar, sin esfuerzo, con esa sensación de disfrutar de algo primario y sencillo y fácil. Y Rebus, bueno, bueno, bueno, Rebus, un inspector terco, tenaz, solitario, bebedor, excesivo…me recuerda mucho a mi querido Scudder, pero algo más robusto, más decidido, quizás menos reflexivo, aunque delicioso de cualquier manera, un personaje tan bien dibujado, tan bien trazado, que es imposible no amarlo al instante, tan dubitativo en lo personal, con todas esas inseguridades, con esa edad en que uno ya sabe a quién gusta y a quien aborrece y se tolera a sí mismo, imposible no sentirse un poco Rebus.

Viviendo en las nubes y bebiendo en los pubs.

La novela está ambientada en los años noventa, años dorados para las empresas petroleras en el Atlántico, y Rankin, lejos de narrar solo unos cuantos asesinatos, nos muestra a través de la investigación de Rebus una sociedad, la escocesa, en decadencia meteórica por no haber sabido gestionar la gran riqueza que generó la industria petrolera en todos los años de economía boyante; sus ciudades, barrios y gentes, están ahora ante la falta de gestión e inversión de ese dinero, y se ven sumidos al abandono de infraestructuras, a la delincuencia de la juventud frustrada, a la corrupción policial y a las mafias, el caldo de cultivo es espeso y están aflorando cada vez más ratas.

Cómo toda buena novela negra, en esta hay mucha denuncia social impresa en la trama; políticas incorrectas, ecología, gestión de poder, economía, por no hablar de cómo arremete Rankin contra las petroleras y su voracidad sin límites.

Y ese es otro de los atractivos de la novela, lo que subyace detrás de uno de estos monstruos del petróleo. Aunque Rankin no profundiza en su economía y funcionamiento, quizás para no ralentizar la novela, si nos muestra cómo funcionan, cómo se financian, que son, incluso Rebus visita una de esas plataformas en medio de ninguna parte rodeado por kilómetros de agua salada.

Me jode no haber leído antes a Rankin, lo he disfrutado mucho, y aunque me he perdido algún detalle por ser Black and Blue la octava novela de la serie, se puede leer sin problemas. Pero está claro que leeré toda la serie.

Aún no he decidido si Black and Blue está más cerca de la novela policial o de la novela negra. Quizá sea una novela policial muy negra, o una novela negra bastante policíaca.

Demonios, eso no importa en absoluto.

Black and Blue

Ian Rankin

RBA Serie Negra 2012

517 páginas.