Archive for 26 diciembre 2013

Por mal camino, de Chris Womersley

26/12/2013

PmC

¨El aire de la habitación era frío y quebradizo. Incluso allí dentro, Lee podía ver el vaho de su aliento. Wild estaba echado de lado, de cara a la pared, una montaña bajo una maraña de sábanas. Desde debajo de una manta asomaba un pie cubierto con su calcetín. La botella vacía de whisky estaba debajo de la cama y el cubo de metal junto a la ventana. Uno de los zapatos negro de Wild descansaba a solas junto al armario. Parecía completamente perdido.¨

Hay editoriales pequeñas, independientes, a las que se lo compro todo, todo, sin apenas pensarlo; espero sus novedades con los billetes en la mano, a punto para salir corriendo a comprar su último descubrimiento. Ediciones cuidadas, traducciones exquisitas, autores de calidad indiscutible. El sueño húmedo de todo adicto a los libros.

Es pop es una de esas editoriales, por supuesto. Nunca me ha fallado, soy un fanboy absoluto de esta editorial tan pequeña, las traducciones de Óscar son excelentes y su criterio para elegir a los autores que quiere publicar son de una calidad irrefutable.

Pero con esta última novela, joder, se ha superado.

Por mal camino es tan negra como el alma de un hombre corrupto, un hombre cruel, infecto y brutal. Por mal camino te arrebata el ánimo poco a poco, te va inoculando una tristeza liquida, espesa, invisible, hasta que te rebosa por los ojos, te va haciendo empequeñecer, languidecer, te mantiene en vida, en el limbo entre aquí y allá, para, en el último momento, dejarte caer como una hoja sin vida, sin espíritu y sin fe. Y lo último que oirás será como te abandona entre risas secas y estertores de muerte.

Womersley ha escrito una novela dura, llena de desesperación, de crudeza y violencia, pero al mismo tiempo con unos personajes cargados de una ínfima esperanza; por seguir avanzando, por huir, por rehacer sus vidas, por empezar de nuevo. Unos personajes cargados con infiernos personales que los marcan, los limitan, unos demonios que moldean sus vidas y sus actos, que los abocan a un destino oscuro y solitario.

Lee se despierta en la solitaria habitación de un mugriento motel, alguien lo dejo tirado en la cuneta con una herida de bala en el estómago y una maleta llena de dinero robado. Desorientado, herido y sin apenas poder moverse, éste ladrón de poca monta que acaba de salir de la cárcel, obtendrá la ayuda de Wild, un médico adicto a la morfina, inhabilitado y hastiado de todo que huye de su vida y de su família. Juntos, pese a las reticencias de ambos, estos dos perdedores con las vidas arruinadas, empezaran un viaje para intentar empezar de nuevo, perseguirán el espejismo manoseado y manido de salir a flote, de reinventarse, intentaran dejar atrás los demonios que los persiguen y convertirse en hombres nuevos, en hombres decentes.

¨El mundo estaba lleno de cosas terribles; armado, agazapado y concentrado en su contra, como una enorme ola preparándose para romper.¨

Womersley tiene un estilo increíble; seco, lírico, poderoso, envolvente, brutal, me ha fascinado como escribe, es todo elegancia, clase, tiene un aire a McCarthy, en lo crudo, en lo oscuro, en lo descarnado. Cada palabra es la correcta, la cadencia es la exacta, el ritmo, el tono, todo está milimetrado, medido. Womersely sabe transmitir la desolación de sus personajes, la tristeza de sus vidas, la crueldad de sus actos, es fácil empatizar, conectar con ellos, sentir su miedo, su desespero.

La historia que nos cuenta Womersley es sencilla, dos tipos que huyen y un tercero que los persigue, no hay mucho más. Pero es que todo está dentro de esta sencilla road movie, todo está en los personajes, en sus mentes, todo está en ellos mismos. A diferencia de otras novelas cargadas de acción, de giros, de recodos, de historias paralelas, Por mal camino es una novela casi íntima, poética, que fluye con calma, se filtra en tu interior, te va ganando espacio y se apodera de ti, con una narración que va ganando intensidad, dramatismo, que crece y se precipita hacia la oscuridad teñida de esperanza, como un alucinación morfínica, falsa.

La novela es intensa y triste, pero de una manera bucólica, literaria, con tintes decadentes, pero sin ser burda y caer en fatalismos ni en trucos efectistas, no hay trampas, solo buena literatura.

Y aunque consigáis cogerle el ritmo, acomodaros a Lee y a Wild debéis ir con cuidado, la novela esconde un par de golpes duros, aún más si cabe, donde Womersley os dejara sin aliento, donde se os vaciará el cuerpo de toda vida, secos, como golpear sobre algo ya roto y muerto, dos momentos cruciales, intensos y crueles.

De las setenta y algo de novelas que he leído este año, Por mal camino es, sin duda, una de las mejores, una de las que más me ha transmitido, una de las más intensas. Ganador del premio Ned Kelly en 2008 con esta novela, Womersley ya demostró su increíble potencial y su increíble manera de escribir, ojalá se traduzcan muchas más novelas de él en España, y si es de la mano de Es pop mejor.

Por mal camino

Chris Womersley

Es Pop 2013 Col. Pulp Negro

316 páginas.

 

Crímenes Exquisitos, de Nieves Abarca y Vicente Garrido

16/12/2013

13421092

¨El Charlatán se acercó y la abofeteó con fuerza. Ella se mordió los labios, aguantando la ira. Después, con el cuchillo de nuevo pegado al cuello, el violador empezó a lamer lo senos y a morder y a chupar los pezones con verdadera saña. Su mano bajó a través de las medias, alcanzando las bragas y después los labios vaginales.¨

Por si alguien aún no lo sabe, no soy defensor de las novelas negras de más de 400 páginas. Creo que a partir de ese número de páginas ya no es una novela negra, su esencia se pierde, la contundencia, la rapidez, el ritmo, la acción, todo eso que (nos)me atrae tanto de ese género queda diluido, desdibujado, se pierde, la trama se alarga, se eterniza y acaba uno por aburrirse, por hastiarse.

Salvo contadas excepciones, claro.

Crímenes Exquisitos tiene la friolera de ochocientas páginas. Si, ochocientas justas, es mareante, y más cuando abres el libro y ves el tipo de letra, minúsculo. A Versátil le daremos una colleja, con cariño, pero una colleja, puede que unas páginas más, ya puestos, no significasen demasiado a cambio de un tipo de letra algo más grande.

Bien. ¿Entonces? ¿Están justificadas ochocientas páginas?  Como he dicho, hay contadas excepciones…

El cuerpo de la jovencísima Lidia Naveira aparece en el estanque de Eiris, ha sido asesinada y su cuerpo recrea un famoso cuadro. La inspectora Valentina Negro se hace cargo del caso junto con el criminólogo Javier Sanjuán. Ambos intentaran resolver un caso que, lejos de ser sencillo, los llevara también a Londres, donde el cuerpo de otra mujer también joven fue hallado en circunstancias parecidas al de Lidia.

Le he leído a Nieves innumerables veces en Twitter, cargar (y con toda la razón del mundo)   contra las novelas que ella llama para señoritas; novelas negras con tramas pseudo-románticas, novelas negras que se repiten una y otra vez con los mismos clichés, novelas negras para lectores que no son lectores del género. No me extraña. Después de leer Crímenes Exquisitos no me extraña en absoluto. Calzaros amigos.

Crímenes Exquisitos es dura, desde luego no es para lectores de estómagos blandos, es cruel, sádica, feroz y bastante brutal. Vamos, de las que a mí me gustan. Pero he de reconocer que, siendo un seguidor de éste tipo de tramas, siempre un punto excesivas, a menudo pasadas de rosca, con Crímenes he tenido un par de momentos de apartar la vista del libro, de repetirme una y otra vez, es sólo un libro, es sólo un libro. Eso es bueno, creedme. Los personajes están perfectamente creados, son tan creíbles que sucede que un feroz malestar se apodera de ti, una sensación de impotencia se va acumulando dentro de uno página a página, y aviso, esa sensación dura muchas páginas, hay mucho mal en esta novela.

Es fácil empatizar con los personajes, como digo están bien construidos, son muy cercanos, de ahí la impotencia que se nos acumula, la mala sangre que nos hierve, las ganas de vendetta. Los protagonistas son magníficos, Valentina un tanto perfecta para mi gusto, yo soy más de Sanjuán, pero fantásticos al cabo, y los secundarios son igual o incluso mejores, el Artista es un personaje extraordinario, Mendiluce un esteta millonario, Lúa, Raquel…

Pero si hay un personaje que ha logrado hacerme saltar todas las alarmas, inquietarme hasta lo indecible, odiarlo y maldecirlo, es Sebastián Delgado, un auténtico hijo de puta, un personaje perturbador, sádico, atroz, me daba miedo leer las partes en que salía este personaje porque sabía que nada bueno iba a pasar, un tipo sin escrúpulos, tan bien construido y tan cotidiano que da escalofríos.

En general la novela es bastante turbadora, oscura, y eso se nota, las páginas van pasando y van haciendo mella en el lector. Es la única cosa que le reprocharía a los autores, la poca tregua que le dan al lector, la acumulación de maldad en la trama, la sucesión de malas acciones, malas noticias, crueldad y sadismo, que no dejan al lector descansar hasta casi la página seiscientos, donde se empieza a ver un poco de luz al final del túnel. Eso a mí me ha agotado, que soy especialmente sensible con ciertos temas que toca la novela. Me explico, el sado, el bondage y la dominación sobre las personas está muy presente en la novela, mucho, y a mí me es difícil entender el sometimiento voluntario a terceros, así que algunas partes se me hicieron especialmente duras, se me acumularon los pasajes y me quedo un mal cuerpo bestial. Por eso me hubiera gustado que los autores le dieran algo más de tregua al lector. Pero entiendo el planteamiento de la trama y en su conjunto es normal la sucesión de acciones y golpes al lector.

Ochocientas páginas son muchas páginas, y hay que medir muy bien lo que se cuenta y cómo se cuenta, porque es fácil aburrir al lector. Crímenes Exquisitos está medida, para mi gusto, es justa y apenas tiene páginas de sobra. Tiene algunas páginas de cuota de romance y sé que Nieves me va a matar, pero las tiene, aunque son pocas, muy pocas la verdad, fuera de eso es correcta, así que volviendo al principio de esta reseña, Crímenes Exquisitos, aunque parezca mentira, tiene las páginas que tiene que tener acorde con su trama, acorde con la historia que cuenta, que es extensa, intrincada y potente. Porque otra cosa no, pero potente es, las ochocientas páginas se leen con suma rapidez, con gusto, Crímenes está bien escrita, es imposible saber dónde empieza la pluma de Nieves o donde empieza la de Vicente, los estilos, los ritmos, están perfectamente equilibrados, nivelados, integrados, y se lee como salido de una sola mano, de una sola cabeza. Esta pareja construye una trama sólida y creíble, con muchísima fuerza, oscura, cruel y bastante desalmada, una novela que he disfrutado y sufrido a partes iguales, una novela que no da un puñetazo en el estómago, da varios y bastante seguidos, para dejarnos sin aire, sin aliento, para luego darnos el golpe de gracia.

Crímenes Exquisitos

Nieves Abarca y Vicente Garrido

Ed. Versátil 2012

800 páginas.

La suave superficie de la culata, de Antonio Manzanera

02/12/2013

91lzy5UK1fL._SL1500_

¨Y es que, al contrario de lo que la gente piensa, entre las familias de la Cosa Nostra no hay guerras continuas, ni asesinatos indiscriminados ni ametrallamientos en mitad de la calle. Todo se maneja con profesionalidad, rectitud y civismo, sobre todo desde que en 1931 se instauró en Estados Unidos la Comisión de las Familias.¨

Otra novela de gangters que ha caído en mis manos, y eso que avisé cuando leí Vivir de noche, que a mí las novelas de gangsters  no me gustan.

Pero estoy empezando a dudar de esa idea de que no me gustan. La culpa de todo la tiene Puzo y su padrino, que aunque suene a herejía, no me gustó e hizo que nunca más me acercara a una novela igual o remotamente parecida.

Y como ya me pasó con Lehane, La suave superficie de la culata, sí, es una novela de gangters, pero además, es una muy buena novela, a secas. De acuerdo que la ambientación, el escenario y la trama me han seducido al máximo, de acuerdo, pero si sumamos a eso que está escrita de forma impecable y desarrollada con una fluidez espectacular, lo que tenemos es una novela excelente, joder, una novela que lo tiene todo; un ritmo excelente, unos personajes entrañables y perfectamente  construidos, una narración clara, sencilla, pero con mucha calidad y unos hechos perfectamente documentados que hablan por sí solos.

Me gusta esa sensación de estar dentro de la historia que estoy leyendo, de sentirme parte de ella. Os reiréis, pero no pasa siempre, pasa mucho menos de lo que creéis, la mayoría de las veces es muy difícil empatizar con algún personaje, o con el ambiente, con la trama; puede que no nos identifiquemos con nada, aunque nos guste mucho la novela, que no lleguemos a ser parte de esa historia. Y repito, puede que la novela nos encante, me encante. He tenido la suerte, la suerte o el bien hacer de Manzanera de sentirme parte de esta trama mafiosa que es La suave superficie de la culata. Puede que porque tengo idealizada Las Vegas, idealizados los años sesenta; sus Dodge 440, los Buicks, los Fords Galaxie, los casinos, a Frank Sianatra y hasta los cigarrillos Lucky Strike. O puede que sea porque Manzanera sabe hacerlo muy bien. No lo sé. Seguramente es una combinación de ambas cosas lo que ha hecho que leyendo las andanzas de Vincenzo Santino me haya sentido por unos días parte de una Las Vegas esplendorosa y mágica, dominada en su totalidad, por los buenos chicos de La Cosa Nostra.

Principios de los años sesenta, Vincenzo Santino, capo de la familia Pugliese, sale de la cárcel después de cumplir solo cuatro años de los quince que le han caído por matar a Lucy Lee, la que fue su secretaría y ayudante. Esta sorprendente reducción de condena tiene un claro y extraordinario motivo, Vincenzo tiene que colaborar con la CIA para llevar a cabo una misión; matar a Fidel Castro.

Pero ni la CIA, ni Vincenzo cuentan con que para el resto de las familias, Fidel Castro no es una molestia, lo que realmente es una molestia, tanto que amenaza con acabar con toda La Cosa Nostra, lo que de verdad les está haciendo la vida imposible es, ni más ni menos que John Fitzgerald Kennedy. Y ese problema requiere también de una solución.

Lo que diferencia a ésta novela de cualquier otra novela de La Cosa Nostra es, seguramente, esa ambientación de los años sesenta, esa situación en Las Vegas. Otras que he visto, ojeado y leído, se centran más en los años treinta o cuarenta, en plena ley seca. Para mí ha sido sin duda un plus, ya que como he dicho, adoro esa época.

Se nota también que Manzanera se ha documentado a conciencia; sobre el juego en los casinos, sobre artistas de aquellos años, de cocteles (que están muy presentes en la novela), sobre la La cosa Nostra, por supuesto; como funciona, estructura, financiación, origen, todo. En la trama todo es genuino, contrastado, se nota la solvencia de todo lo que enmarca la historia; los hechos, los lugares, las fechas, todo fluye, por eso digo que parece que uno está metido en Las Vegas.

A estas alturas ya no es cuestión de querer leer una novela de gangsters. Es mucho más.

Tengo que leer la otra novela que tiene Manzanera por ahí, El informe Müller, si tiene la solvencia y el carácter de ésta, estoy seguro que es un dinero bien gastado y una historia apasionante donde sumergirse, donde perderse, no me cabe duda.

¨Es cierto que nosotros robamos y matamos. Que tenemos todo el poder que el dinero negro nos proporciona. Pero su error, el error de ustedes, consiste en creer que La Cosa Nostra existe y funciona por sí misma. Eso no es verdad. La mafia no es nada sin su corrupción. La corrupción de ustedes, del Gobierno.¨

 

La suave superficie de la culata

Antonio Manzanera

Umbriel 2013

318 páginas.