Archive for 26 enero 2012

Que nadie se mueva, de Denis Johnson

26/01/2012

Tengo la (in)sana costumbre de leer blogs. Un montón de blogs. Montones de blogs de libros. Para bien o para mal, aunque más bien para mal porque uno siempre acaba comparando el suyo con todos los que lee, y eso es un ejercicio fatal. Siempre acaba uno perdiendo. Uno de los blogs que intento leer siempre, por su calidad en las entradas y porque el autor me gusta mucho fuera de su faceta de bloguero (eso es como escritor) es el de Javier Calvo. Traductor conocido donde los haya y muy admirado por el fandom  Mundodisquero (entre los que me incluyo) al ser uno de los mejores y mas duraderos traductores de esa saga.

Bien.

Pues es en una entrada del blog de Javier Calvo donde yo leo por primera vez el nombre de Denis Johnson y más concretamente el de esta novela, Que nadie se mueva. Calvo dice cosas como  ¨Hay algo de esa poesía mística de Johnson, por fin, reducida a su mínima expresión pero perceptible en las breves descripciones alucinantes y geniales¨   o ¨Os lo dice alguien que se siente tremendamente afortunado de haber traducido ya dos novelas de este genio.¨ Podéis leer la entrada completa aquí.

Esa entrada fue escrita en mayo del año pasado, han pasado muchos meses, pero  cuando me entere de que Roja y Negra estaba a punto de publicarla me faltó tiempo para lanzarme sobre  ella. Se me había quedado gravado el comentario de Calvo y tenía que leer la novela.

Y Calvo tenía razón en todo. Y más.

Empecemos por el principio. Que nadie se mueva fue originalmente escrito para la revista Playboy y fue concebida en cuatro entregas, una por numero, al mas puro estilo Pulp de los años cuarenta y cincuenta. Ahora se han reunido las cuatro partes en una para dar forma a esta excelente novelita. De hecho, si no supiéramos que la novela se partió en cuatro para ser publicada en una revista, ni siquiera nos daríamos cuenta al leerla.

Denis Johnson, un tío que nació en Munich y creció entre Tokio, Manilla y Washington. Un tío que no quiere nada o casi con la prensa y la TV y que vive recluido en su casa de Idaho con su familia. Se le compara con Bukowski. Y es un autor de culto en USA.

A si, y ha ganado el National Book Award con Árbol de humo, que también quedo finalista en el Pulitzer.

Perfecto.

Que nadie se mueva es bastante… si, acojonante. Os diré que la novela es bastante corta, 189 páginas que os inyectareis sin piedad, aun así, yo la hice durar unos tres días por puro placer. Bien. La segunda noche, iba sobre la página 90, soñé con Anita Desilvera.

¿Quién es Anita Desilvera? Oh, eso viene luego.

Primero tenemos a Jimmy. Jimmy Luntz. Un perdedor nato. Un tipo que canta en un coro, lleva esmoquin  blanco y debe mucha pasta. Un tipo que pierde en todo; en el juego, en las apuestas, hasta en el boxeo, siendo él el acaba siempre noqueado. Y llega un día en que a la salida de un concierto de mala muerte le espera un tipo que quiere cobrar su parte de una deuda. Mal asunto. Un tipo con un Cadillac precioso. Un tipo que se llama Gambol.

Gambol es un matón. Gambol quiere ajustar cuentas con Jimmy para cobrar una parte de la deuda que Jimmy tiene con su socio, Juárez. Así que se lleva a Jimmy en su Caddy a ver si le puede hacer pagar parte de esa deuda tan importante.

Y tenemos  Anita Desilvera, por supuesto. Anita es una morena impresionante y feroz, una femme fatale absoluta, definitiva, una mujer de orígenes indios, de norte confuso, de pasado roto. Descarada, peligrosa, voraz y con un plan.

Y está Juárez. Y Sally Fuck. Y Capra. Y Mary.

La cosa sigue así; tenemos a Jimmy y Gambol metidos  en un coche y con un destino incierto, pero seguramente doloroso para una de las partes.  Y tenemos a Anita, que esta en un cine con una botella de vodka, emborrachándose y llorando a partes iguales camuflada en la oscuridad de las butacas.

Eso es todo lo que necesitáis saber.

Denis Johnson no ha escrito una novela negra. Denis Johnson ha escrito una novela oscura, descarnada, violenta, sórdida y lirica. Una novela que se sale de los cánones de las novelas noir y se coloca milimétricamente al lado de las road-movies. Más exactamente. Esta novela es una road-movie totalmente hard-boiled, tiene los elementos de una novela negra mas los elementos de una película de carretera; llena de moteles, persecuciones, matones, escondrijos, chivatos, perdedores, carreteras secundarias, noches larguísimas, pistolas y muertos.

Y una buena dosis de odio.

La historia no es nueva, alguien le debe pasta ha otro alguien y este ultimo intenta cobrar. Eso ya lo hemos visto antes. Con Johnson no funciona así. El tío te pone los pelos de punta. Johnson crea un ambiente deshumanizado y sin esperanza, lejos de lo que se supone que es una peli-un libro, sobre matones que quieren cobrar, lejos. Los personajes son exactamente lo que NO esperáis, cuando creáis que se comportaran de una manera, ¡zas! Lo hacen justo de otra, están tan bien dibujados, están tan bien perfilados, que os juro que os pondrán los putos  pelos de punta. Anita por ejemplo, es…bueno, es un personaje tan bueno, TAN BUENO, que joder, seguro que soñáis con ella. Es tan DIRECTA y tiene tanta mala hostia que os vais a enamorar. Perdidamente. O Jimmy, oh…Jimmy, Jimmy, Jimmy, un tío que no tiene nada, que la caga una vez tras otra y que SIEMPRE tiene un comentario ADECUADO para el momento. Aunque estén a punto de pegarle un tiro. O a punto de comerse sus pelotas. Os lo juro es DEMENCIAL.

Toda la novela es una locura, los diálogos son una locura tras otra, tan afilados, tan CORTANTES, tan BUENOS. Olvidad la ironía, eso es para aficionados. Aquí estamos hablando de algo superior, hablamos de matar gente, joder, y hablamos en serio. Hablamos de tíos con sed de venganza EXTREMA, ya sabéis,  pillar al tío, hacerlo sufrir, torturarlo, matarlo y enterrarlo con un pico y una pala en un lugar apartado en una carretera secundaria.

¿si? Pues eso.

Que nadie se mueva
Denis Johnson
Ed Roja y Negra (Mondadori) 2012
198 páginas.

Por cierto, mi sueño con Anita Desilvera no fue nada guarro. Nada.

Mala Hostia, de Luis Gutiérrez Maluenda

23/01/2012

¨El Barrio Chino de  Barcelona, actualmente El Raval, por obra y gracia de la normalización lingüística y la reordenación ciudadana, es un lugar en el que mientras todos le llamábamos Barrio Chino no era posible ver un solo chino y ahora que se llama El Raval está lleno de chinos.¨

Tan verdad como lo que me cuelga entre las piernas y sustituye a mi cerebro buena parte de la horas del día.

De mayor quiero ser Luis Gutiérrez  Maluenda.

Bueno, de mayor quiero ser en este orden:

Ross McDonald

Raymond Chandler

Lawrence Block

y Luis Gutiérrez Maluenda.

Que Maluenda mola ya lo sabéis, o deberíais, porque ya reseñe Música para los muertos y os lo dije y porque he dado el coñazo en twitter seguramente mas de lo necesario.

Mala Hostia estaba destinada a gustarme, mucho se tenía que torcer la trama para que no acabara siendo así. Se puede leer en la contra: Atila es el detective duro, machista, alcohólico y mujeriego, que vagabundea por el barrio del Raval de Barcelona, donde malvive resolviendo casos por «cuatro duros»  ¿no os suena eso a algo? ¿No os suena a PULP?

A ver si es que me estoy volviendo loco. A ver si me voy a leer una novela de Maruja Torres y también voy a ver PULP.

Ná.

De ninguna manera.

Mala Hostia sigue los dogmas del Pulp, no hay mas que leerla, pero quizá este mas cerca de los gloriosos BolsiLibros que de las publicaciones americanas Pulp. Eso no la desmerece ni un gramo, ya digo que no es un Bolsilibro, solo los recuerda, cualquiera que haya leído una novela de Maluenda sabe de su calidad indiscutible, de su dominio para la ironía, para el humor negro, de su ritmo y de sus trabajadas tramas, todo ello casi inexistente en los Bolsilibros.

Yo creo que Maluenda es un superdotado. Y un tipo con unas pelotas como la Sagrada familia.

Dicen que Maluenda era un ejecutivo informático, que llevaba grandes cuentas, y que lo dejo todo y se dedicó solo ha escribir novelas, buenas novelas. Lleva escritas doce novelas en total, dos de ellas exclusivas para ebook  y cuatro de ellas aún  inéditas.

Que tío.

Nuestro héroe en Mala Hostia es Atila, un detective privado de los de bajo presupuesto, de los que puedes contratar por unos pocos euros al día. Expulsado de una importante agencia de detectives por inflar la cuenta de gastos de un servicio, con ciertos conceptos femeninos nada necesarios, Atila se gana la vida como puede desde el barrio del Raval, donde tiene una pequeña oficina en un locutorio. Por si la pena de tener que compartir oficina con lo que el llama Las adoradoras del Ballenato, un grupo de  mujeres que ven telenovelas y critican a diestro y siniestro, fuera poco el lugar donde vive tampoco es una gran maravilla. Una antigua garita de portero en un viejo bloque es donde por cuestiones del destino unidas al género femenino tiene nuestro detective su casa. Un cuartucho pequeño, sucio y estrecho con lavabo y ducha es donde Atila aguarda una época mejor.

Y entonces llega Néstor. Un sudamericano que ha perdido algo. Ha perdido una rubia alta, de ojos azules y cuerpo de calendario. Que dice que es su mujer. Atila casi que no se lo cree, pero el cliente insiste. Y el cliente siempre tiene la razón.

Y Atila se pone a buscar a la rubia.

Maluenda escribe entonces una novela gamberra pero bien escrita, redonda y negra. Entendemos que una de las bases de la novela negra es denunciar las injusticias sociales ¿si? Desde siempre. Que ahora la novela negra haya cogido caminos inescrutables por el señor es otra historia, pero desde siempre la novela negra denuncia las injusticias sociales, señores. Pues eso hace Maluenda en Mala Hostia. Desde el racismo, la exclusión social, el clasismo, las condiciones en que han de vivir un sector de la población (los inmigrantes), hasta la soledad de las personas, las oportunidades en las vida, las segundas oportunidades en la vida, el amor…

Maluenda no creo que tenga nada que envidiar a muchos americanos. Ni a muchos nórdicos. A esos seguro que no. Creo que esta al nivel del gran Francisco González Ledesma, al de Andreu Martin y al de muchos otros que hacen buena literatura en nuestra casa y fuera de ella. Solo necesita ser leído.

Mala Hostia es la primera novela de la serie del detective Atila y la publica Alrevés editorial, en marzo de este año publicaran la segunda de la serie que se llamara Un buen lugar para reposar, y ya estoy contando los días que faltan para ver en que se mete esta vez Atila, rey de los hunos.

Mala Hostia
Luis Gutiérrez Maluenda
Alrevés editores
158 páginas.

Las estrellas mueren de noche, de Robert Leslie Bellem

16/01/2012

Menudo mamonazo desconocido Don Rober Leslie Bellem.

Si es que no somos nada. Joder.

Un, dos, tres, responda otra vez: Escritor americano que representa mejor eso tan vilipendiado y que tanto nos gusta llamado Pulp:

Rober Leslie Bellem.

Cojonudo.

Valdemar ya de por si se merece un monumento alto y grande y sumamente ostentoso por su excelente labor editorial, por su catalogo de títulos y por su política gamberra que tanto nos gusta; pero además ahora, después de publicar a Bellem, se merecen el cielo (o el infierno lo que ellos prefieran) además de la gratitud infinita de todos los amantes del genero negro mas gamberro y alucinante, el Pulp.

Rober Leslie Bellem, un autentico desconocido para mi y supongo que para muchos, ya que en España no hay nada publicado salvo este librito maravilloso de Valdemar, nació en 1894 o en 1906 y se nos fue en 1968, dejando tras de si mas de tres mil relatos Pulp, trescientos de ellos de su mas famoso detective Dan Turner, dos novelas y unos sesenta guiones de cine. La mayoría de sus primeros trabajos fueron los llamados Spicy Pulps, tramas de detectives privados con crímenes y muchos puñetazos, salpicados con un toque sexual mayor que los Pulps corrientes de la época. Bellem trabajo para revistas como, Spicy Detective, Mystery tales o Detective Stories.

¿Impresionados?

En la época en la que el Pulp estaba en todas partes y todo el mundo lo consumía, estas cifras eran perfectamente normales, es más, Bellem no es de los más prolíficos, hay un señor MUY famoso llamado L. Ron Hubbard que escribió muchos más y que luego se invento una cosa llamada Dianética que finalmente fue conocida como la actual Cienciología.

¡TOMA YA!

Un, dos, tres responda otra vez: Escritor chiflado de relatos Pulp que se trago sus propios relatos e invento una secta donde se apuntan todos los famosos y ricos pobres de espíritu.

L.Ron Hubbard.

El mundo es extraño.

Si queréis saber mas y mejor sobre Bellem y sobre el Pulp no solo flipareis con los cinco relatos del libro, además se os pondrá morcillona con el brutal prólogo que Jesús Palacios hace en este libro, donde nos cuenta anécdotas como la que os acabo de contar, le da un repaso a la vida y extensa obra de Bellem, habla del Pulp y de sus mas famosos escritores, etcétera, la verdad una pasada, se nota que a Palacios le gusta mucho Bellem, lo admira, y esa admiración es tan contagiosa que casi deseas saltarte la mitad del prólogo para empezar a leer de una vez los relatos…

Al lío. Los relatos.

1-El brillante halo de la muerte, Fantástico, directo y en toda la cara. Dan Turner conduce por una carretera solitaria…y de repente aparece una mujer completamente desnuda corriendo aterrorizada…Es de los que mas me ha gustado, sin duda. En las pocas páginas del relato convergen de manera exquisita el sexo, el alcohol, un montón de mujeres bonitas con muy poca ropa, un par de peleas en toda regla y un intento de villano chiflado que quiere dominar el mundo con un invento mortal. Un relato que raya la absurdez y que precisamente por eso es absolutamente brillante.  Escrito en 1935

2-Más allá de la justicia, Mujeres bonitas, más mujeres bonitas y un asesinato. Dan Turner es juez en un concurso de belleza, si, habéis leído bien, un concurso de Miss. Así que imaginad la situación, de nuevo casi absurda, de nuestro detective duro y machista, admirando un montón de bellezas…hasta que una cae muerta. Escrito en 1935

3-El caso del horóscopo, En este relato, posterior a los dos anteriores (1942) se nota que la trama esta más trabajada y las situaciones erótico-absurdas son menores, la resolución es más aguda y más deliciosa, no sin dejar de lado el excelente lenguaje slang de Turner, los puñetazos y las bonitas mujeres facilonas, una bonita lección sobre el amor y los celos…

4-La maldad del monstruo, Otro relato de los que más me gustaron, ¿puede un actor acabar por convertirse en su personaje? ¿Y si ese personaje es un hombre lobo? Delicioso relato con un trasfondo triste y melancólico al que Bellem le imprime de nuevo una fuerza y una carga de sexo alcohol y mujeres bonitas digno de todo relato Pulp escrito en 1943

5-Las estrellas mueren de noche, Relato que le da nombre al conjunto y de nuevo una trama un poco por encima del resto. Más lenta y menos explosiva, más pensada y con más mensaje. Creo que en esta época Bellem ya no se dedicaba a los Spicy Pulps y había abandonado las tramas facilonas repletas de sexo por tramas igualmente Pulps pero mas lights.

Son cinco relatos puramente Pulp, sin equívocos, tan reales como contundentes, tan estereotipados y llenos de clichés que son en si mismos lo mejor de lo peor y entendedme el juego de palabras. Son las historias de esas noveluchas baratas de bolsillo, de páginas amarillentas que leían en los años treinta, cuarenta y cincuenta, son las que pasaban de mano en mano, de bolsillo en bolsillo y de boca en boca, lo que en la España de la represión fueran los Bolsilibros.

Historias ambientadas en el Hollywood de los años treinta y cuarenta, casi siempre con actores o actrices en la trama (puesto que Bellem conocía muy bien el ambiente de los estudios) y siempre divertidas, frescas y que nos harán pasar un rato increíble; mucho mas si eres como yo, un fanático del genero Pulp, entonces mas que diversión y entretenimiento, encontraras pasión, felicidad, guiños, arte, literatura alternativa, y una maravillosa época en que los detectives eran super hombres, las mujeres guapas, llenas de curvas y facilonas y la policía siempre estúpida.

Viva el Pulp. Amigos.

Deseo y exijo que Valdemar siga publicando las aventuras de Dan Turner. Deseo que publiquen las novelas de Bellem y el resto de las trescientas historias que Bellem publicó de Turner.

Lo exijo.

Las estrellas mueren de noche
Robert Leslie Bellem
Ed. Valdemar 2011
184páginas.

La marca de sangre, de Johan Theorin

10/01/2012

Que miedo me daba leer esta tercera parte de El cuarteto de Öland después de la extraña segunda parte, La tormenta de nieve.

Por suerte,  La marca de sangre,  vuelve al perfil de la primera novela de la serie y Theorin deja a un lado los fantasmas y el mundo paranormal (como le pedí encarecidamente en mi anterior reseña de esta serie) y se centra en los personajes, los hechos, la vida, la soledad…

Si que hay una parte fantástica en esta novela, la parte de las hadas que luego explicare, pero ni mucho menos tan pesada y con tanto protagonismo como en la novela anterior cuando Theorin nos bombardeo la historia con apariciones, fantasmas y misterios sobrenaturales.

Además ha vuelto Gerlof, el octogenario aficionado a investigar,  protagonista de las dos anteriores novelas y nexo de las cuatro novelas que forman EL cuarteto de Öland. Digo que ha vuelto porque después de encariñarnos con el en la primera novela de la serie y darle prácticamente todo el protagonismo, Theorin apenas lo hace aparecer en la segunda entrega del cuarteto. Gracias a dios, en esta tercera novela, Gerlof esta muy presente, con achaques y dolores pero presente después de todo.

Las novelas de Theorin no se parecen demasiado a las novelas negras convencionales, Theorin es un narrador nato, lo suyo es la narración pura, nada de prisas, nada de acción trepidante, son casi novelas de misterio, donde hay mucho de la vida de los protagonistas y muy poco ensañamiento, poca sangre. Esta novela, como el resto, es tranquila, pausada, donde vemos como viven los protagonistas, conocemos sus pasados, sus vidas, sus preocupaciones. A demás no existe un detective o un policía, en cada entrega un protagonista diferente investigara los sucesos, ayudado en mayor o menor medida por nuestro querido Gerlof.

En La marca de sangre asume el protagonismo Per Mörner un hombre separado y con dos hijos que se instala en una vieja casa que ha heredado en la ya conocida cantera de Öland. En esa zona de Öland, junto a la cantera, solo hay unas pocas casas; la de Per Mörner,  dos mansiones de nueva construcción y la vieja casa de Gerlof. En esta novela Theorin contara tres historias que, como viene siendo habitual, convergerán en una sola a medida que avance la historia.

La primera de las historias es la de Per, separado y con dos hijos con los que no tiene una relación demasiado buena. Su hija pequeña esta en el hospital por una enfermedad de la que ha de ser operada y con su hijo mayor simplemente no tiene nada en común, la relación es fría y distante. A demás ha de cuidar de su padre, Jerry, que recientemente ha sufrido una apoplejía y solo balbucea algunos monosílabos. Jerry tiene un pasado del que Per no esta nada orgulloso y del que intenta huir desde hace años. Ya no es que Jerry fuera un padre pésimo, es que a demás regento un negocio en el pasado del que Per no quiere saber absolutamente nada. Por desgracia todo cambia cuando Per recibe una llamada de su padre pidiéndole ayuda totalmente desorientado; cuando Per va en busca de su padre, se encuentra el estudio de éste envuelto en llamas y con muchos secretos a punto de ser descubiertos.

El segundo hilo argumental trata sobre Vendela Larsson, una de las inquilinas de una de las mansiones de nueva construcción en la zona. Vendela esta casada con Max, un prepotente escritor de libros de autoayuda que tiene a Vendela atemorizada y ligeramente sometida psicológicamente. Por si fuera poco Vendela es la coautora de los libros de éxito de Max, de los que solo él se lleva el grandísimo merito. Y aquí esta la parte fantástica del libro, Vendela paso en Öland su infancia en una pequeña granja. Son esos capítulos ambientados en el pasado que, mezclados con los del presente, nos aportan la cuota fantástica al hablarnos de las hadas. Vendela es una ferviente creyente de las hadas y en Öland esta la piedra de las hadas donde desde tiempos remotos la gente deja pequeñas ofrendas a las hadas al tiempo que pide un deseo. Esta segunda trama nos desvela la infancia de Vendela, su vida con Max, sus deseos del presente y sobre todo su relación con las hadas…

Y la tercera, pero no menos importante de las historias, es la relacionada con Gerlof, nuestro ochentón curioso. Gerlof decide dejar el centro donde esta viviendo y trasladarse a su vieja casa en Öland. Cree que le queda poco de vida y prefiere estar donde mas le gusta. La historia de Gerlof esta centrada en los diarios que su mujer le dejo antes de morir y que Gerlof va leyendo durante la novela, estos diarios se entrelazarán con las otras dos historias de manera sigilosa y casi imperceptible. Gerlof además hará buena amistad con Per y con el resto de vecinos recién llegados.

Como digo es una novela más de misterio que puramente de género negro; Theorin, eso si, repasa unos cuantos temas sociales que están a la orden del día; la pornografía, la explotación en el mundo del sexo, la relación entre padres e hijos, las relaciones de pareja, la proximidad de la muerte, el mundo de las creencias fantásticas, las depresiones, los errores del pasado…

Con un tranquilo y solícito estilo, Theorin construye una solida y potente trama que poco a poco, como es marca de la casa, se va hilvanando y encajando como un reloj suizo, con personajes muy solidos, vivos y muy bien definidos; que es una cosa que me encanta de Theorin, sus personajes, que son como personas vivas, a los que echas de menos en cuanto cierras una de sus novelas. Con esos paisajes que vemos en distintas estaciones del año, después del otoño y el invierno, esta vez veremos Ölan en plena primavera, tan mágico como siempre, tan solitario, tan extremo. Y con un muerto, aunque eso, esta vez, casi que no tiene demasiada importancia…

Muy buena novela. Sobre todo para los de sofá y manta y té.  A ver la cuarta y ultima parte si nos gusta tanto como estas que ya quedan atrás…

La marca de sangre

Johan Theorin

Ed. Mondadori 2011

410 paginas

La matanza de los gitanos, de Ken Bruen

01/01/2012

Me han cogido de las pelotas y me han sacudido.

Fuerte.

Y cuando creí que iba a vomitar, me han soltado.

Un alivio enorme. Una palmadita en la espalda. Y a otra cosa chaval.

INCAUTO.

Con ken Bruen es un poco así. Maderos no me sacudió tan fuerte como me ha sacudido La matanza de los gitanos. Ni por asomo. La matanza de los gitanos es mejor que Maderos, más rica, mas dura, más áspera. Maderos era más brusca, más seca.

La manera de contar de Bruen es sencilla; es directo, es bueno, es muy bueno. Bruen no cambia los cánones de la novela negra, sigue el camino de muchos otros, pero lo hace de manera muy personal, con detalles punzantes, con un estilo afilado, agudo. Uno de esos maravillosos detalles son las referencias a libros, escritores, poetas  y a escritores de novela negra, son muchas, tantas, que lo mejor es coger una libreta e ir apuntando todos los nombres que Jack Taylor va nombrando. Por las páginas de La matanza de los gitanos pasa Chester Himes, George Pelecanos, Raymond Chandler, Jim Thompson, Ed McBain, James Sallis, David Gates, David Peace y un largo etcétera.

Pero lo que hace diferente y realmente bueno a Bruen es como hace a Jack Taylor.

De Jack Taylor ya hable en Maderos, ex policía expulsado del cuerpo, bebedor incurable, autocompasivo exacerbado, honesto, cabezota, contestón y ahora cocainómano.

Jack baja al infierno en cada caso. Los casos en las novelas de Ken Bruen no son demasiado importantes, la resolución es algo que no esta demasiado presente, quien mató a las victimas no es una gran preocupación. En las novelas de Ken Bruen, al menos en la serie de Jack Taylor, la narración, la historia, el foco, esta sobre Jack; sobre su soledad, su adicción a la cocaína, sus fracasos, sus desilusiones, sobre toda su persona. El caso está, me atrevería ha decir, en un tercer plano, por debajo de toda la mierda que le cubre, por debajo de todo lo que le rodea, por debajo de su línea de flotación. No es extraño entonces que, de los casos, solo hay pinceladas durante el transcurso de la novela, que Jack entre resacas se acuerde que tiene que encontrar ha alguien, que ha de resolver algo, que va siendo hora de ganarse los honorarios que alguien a quien apenas recuerda, le ha pagado.

Pero es enormemente honesto. Así que levantara su culo del suelo lleno de vomito, se quitara el traje arrugado y manchado, se dará una larga ducha, se pondrá un traje limpio, se meterá una raya y saldrá a buscar alguna pista para intentar resolver lo que tenga entre manos. A demás, ara el mismo ritual las veces que haga falta. Hasta dar con el malo.

Es imposible no empatizar con Jack.

Por mucho que beba, por mucho que se drogue, por muy solo que se sienta. Por muchas veces que la cague con las mujeres, por muchas oportunidades que destroce, por muchas veces que llegue tarde.

Es imposible no empatizar con Jack.

En La matanza de los gitanos Jack vuelve a Irlanda después de un año en Londres, vuelve a casa, vuelven los recuerdos. Esta bastante jodido. Enganchado a la cocaína, sin techo donde vivir y con muy poco dinero para vivir. Justo cuando se iba a instalar en el pub de Jeff y Cathy, en una pequeña habitación, un caso le hace cambiar de planes. Alguien esta matando a gitanos, gitanos jóvenes, aparecen desnudos y notablemente descuartizados; manos, pies, algún dedo.  El jefe del clan de los gitanos, el patriarca, le ofrece a Jack una casa y un montón de dinero a cambio de que encuentre quien esta matando a su gente.

Y claro, Jack acepta.

Y entonces es cuando Bruen te coge de los huevos.

No es que el libro sea un thriller, ni por asomo, es que Jack se mete en tu cabeza, lentamente, como una apisonadora. A cada página Jack se va apoderando de ti y te hace sufrir sus vergüenzas, sus perdidas, sus frustraciones. Es como si alguien te inoculara un veneno con una larga jeringuilla, un veneno que poco a poco se extiende por todo tu cuerpo y que te hace  ser  Jack Taylor. Y no puedes dejarlo.

La trama no es rápida, no es sorprendente, no es espectacular. Atomarporculo. La trama de La matanza de los gitanos es  abrumadora. Como un camión de dieciséis ruedas americano, rojo brillante, con un remolque blanco enrome, que se empotra contra un gran muro dejándote absolutamente aturdido. Esa es la sensación que tiene leer a Bruen, aturdimiento. Bruen escribe con tanta lucidez, es tan rico, las tramas son tan redondas, con tanta potencia que te da vergüenza no haber leído a este tío antes.

Y entonces llegan las diez últimas páginas.

Y Bruen te aprieta los huevos con fuerza.

En serio. Con la garganta cerrada como un embudo, con el corazón palpitando a toda velocidad, con todas las neuronas insultando a la vez a Jack Taylor. Así termina uno el último párrafo.

La parte mala. Tendréis que buscar este libro y todos los de las serie de Jack Taylor en vuestra biblioteca, están todos los títulos descatalogados y son caros para comprarlos de segunda mano.  Por dios, que alguna editorial re edite de una vez la serie entera de Jack Taylor.

La matanza de los gitanos
Ken Bruen
Ed. Tropismos 2006 (descatalogada)
211 páginas